sábado, 5 de enero de 2013

Dolores de cuello? De cabeza o de espalda?

Muy a menudo a las personas mayores de 30 años nos ocurre (incluso antes) que cuando andamos con frecuencia en la calle haciendo compras diversas, cargando los paquetes o nuestro bolso shopper sentimos las fatídicas consecuencias de los dolores de cuello, de espalda e incluso de cabeza.

En invierno-sobre todo- estas dolencias se van incrementando. Lo sabías? El frío es enemigo de las coyunturas.

Cuando llegué a Alemania, estaba cerca de cumplir los 30 años de edad y tuve que afrontar diversas crisis de dolor de cuello, espalda; incluso pensaba que se trataba de problemas en la columna. Tuve que hacer fisioterapia por un tiempo y en repetidas ocasiones me veía con el episodio de las mismas dolencias por la espalda. Mi cuello y la musculatura que lo rodea, hombros, brazos, estaban muy tensos.

Me di cuenta tras un tiempo prudente que dichas crisis estaban parcialmente vinculadas a sentarme largas horas delante del computador; pero esta causa es ya historia de las civilizaciones; muchos las conocemos y aun asi nos hacemos de la vista gorda ante el hecho. 


Pero, es bueno siempre reiterar: Si pasamos menos tiempo frente a dicho aparato durante el día, vamos a sentirnos mejor.

Claro, si tienes que trabajar frente a un ordenador por obligación, entonces busca una buena almohada o cojín ortopédico para proteger tu espalda. Y sobre todo ten en cuenta que es siempre mejor mirar el monitor o pantalla levemente hacia abajo, que forzar tu cabeza en dirección contraria (a indicación de  ortopedas/fisioterapeutas).

Sin embargo luego me cercioré de que una de las causas mayores de estos síntomas o padecimientos musculares es el hecho de llevar el bolso de mano incorrecto (nosotras las mujeres sobre todo, a quienes nos encantan los bolsos inmensos). 

Y fue en ese entonces que di con la solución a mis problemas de cuello & espalda. Listo! Finito!

En realidad los bolsos de mano grandes son preciosos. Quién no quiere tener uno!?! Nos enloquecen creo que a casi todas las féminas. Pero son sumamente dañinos para nuestro cuello, ahí es donde mayormente inician los problemas, que luego se expanden a tu cabeza y a la espalda porque todo está conectado, es como un cableado interno que envía señales a esos puntos de nuestro cuerpo (son nuestros nervios).



Por mi propio bien y para mi pronta mejoría tuve que usar bolsos tipo mochila por un tiempo. Cuán aliviada me sentí al ver que desaparecían los síntomas, incluso ya tenía vibraciones en el cuello que no me permitían en ese entonces ni tan siquiera conciliar el sueño por las noches.


una mochila bien llevada (o sea, de ambos lados) equilibra el
peso que le aplicas a tu cuerpo cada vez que cargas algo contigo. Aca radica
la diferencia entre ella y un bolso de mano que te cuelgas en un sólo lado.

NO te recomiendo en este post que dejes de llevar tu querido y enorme bolso, pero sí reducir la cantidad de cosas que insertas en él y además variar la frecuencia con la que lo llevas: no utilizarlo a diario, sobre todo si sufres de estos dilemas que he citado.

Otro tip infalible: hacer ejercicio regular. Camina, trota, nada, anda en bicicleta, corre: lo que desees, pero muévete! Por lo menos házlo dos veces por semana, para empezar. 

Llevar una vida sedentaria incrementará tus problemas de esta índole: está más que comprobado.

Otras causas relacionadas a estos padecimientos: dormir sobre una almohada incorrecta. Asegúrate de tener la adecuada a la hora de irte a la cama.  A mi me costó un tiempo dar con la ideal pero la conseguí! Ya dependerá de cada persona, elegir una almohada es como elegir unos buenos guantes para combatir el frío.

Buena suerte y espero les sirvan estos consejos, muy personales, fruto de mi propia experiencia, sobre combatir los achaques de la espalda y el cuello.

Un beso enorme. Hasta la próxima entrada