miércoles, 2 de enero de 2013

Reflexión Semanal წ Dar: Recibir

Muchas veces nos contentamos con el mágico y transformador hecho de recibir: dígase cariño, consuelo, recibir cosas o bienes materiales, ayuda y aliento, pero poco pensamos en cuán gratificante es también el hecho de dar incondicionalmente.

En la vida de cada uno de nosotros se aplica una ley que discretamente he apodado la ley o el principio del "boomerang", que es dar, mientras más lo hagamos, recibiremos en retorno y a plenitud todo aquello que ofrezcamos al prójimo, sin importar de quién se trate. 

Ahora bien, no es que pongamos en práctica el arriba citado principio con miras de única y exclusivamente recibir galardones en compensación, sino de brindar tu cariño, tu apoyo moral, sonrisa, bienes-  cosas materiales- de manera desinteresada o altruista.




Quiero contarles que hace ya un tiempo, mientras visitaba una iglesia específica (ya no pertenezco a ninguna religión, así de decir con nombre y apellido), me dedicaba a pagar mensualmente el diezmo, o sea, el 10% de mis ganancias a la Iglesia a la que asistía, con fines caritativos. Nunca me sentí mal pagando esta ofrenda porque sabía que estaba destinada a gente necesitada y porque cada vez que lo hacía recibía prácticamente todo, o incluso mucho más de vuelta. 

Dios o la vida se encargaban de remunerarme por lo otorgado. Nunca me faltaba ese 10% del que me desprendía; de alguna manera se me restituía.

Actualmente en lo personal, trato, procuro siempre de alegrar la vida de alguien con algún gesto de aprecio, una sonrisa, apoyo moral y por qué no, algunas cosas materiales (en buen estado, vale apuntar, no es regalar lo que no nos sirva o lo que vayamos a tirar).


Con ésto no quiero hacer alarde ninguno de estas acciones, sino mas bien lo que me gustaría es dejarles una lección que aprendí desde aquel entonces, desde muy temprano en mi vida, porque me ha quedado muy claro: mientras más damos, más recibimos.

Te invito a poner en práctica esta regla de efectos infalibles. No importa si tienes poco o casi nada que dar, para otros ésto puede resultar enormemente significativo, ya sea amor, sea comprensión, un oído o un hombro para el desahogo de alguien, o bien alguna cosa material.

Has experimentado ésto alguna vez? Te ha surtido efectos la ley del boomerang? Para serles sincera, a mi no me falla.

Da siempre lo mejor de ti: recibirás siempre algo mayor
de vuelta.