lunes, 25 de febrero de 2013

Un poco alejada... ❤

Hola queridas y queridos mios! ;) Estuve medio perdida estos días pero ya estoy de vuelta! Anduve ocupada en unas diligencias importantes: las de adopción de un animalito o mejor dicho una "mascota" para nuestro hogar. 

Es muy bonito tener un animal en casa, al cual atender, mimar y de manera recíproca recibir su afecto, su agradecimiento. Su cariño es una vitamina para el alma. Y comprobado está, es muy recomendable tener  mascotas (perros, gatos especialmente) para combatir diversos tipos de depresiones. Imagínense lo vital que puede llegar a ser.

En mi caso, decidí un buen día ir a buscar a un animal que estuviese ávido de atención personalizada, de protección y de amor sobre todo. Opté por ir a un Tierheim u hogar de animales huérfanos/abandonados porque detrás de cada uno de estos seres se esconde una historia de abandono o un pasado muy triste.

"Feger" nació en febrero 2012

estas fotos las tenían en su perfil de internet
en la web del Tierheim Stuttgart

No buscaba precisamente al más bonito de todos, sino al más necesitado de cariño, de cuidados y al que se viera quizás más triste y solo. Tan pronto vi este semblante, me dije, éste, debe ser él y nos fuimos personalmente mi hija y yo a conocerlo; luego de verlo, estar un ratito con él y acariciarlo se hizo más fuerte el sentimiento de cuidarlo y darle un hogar, entonces aplicamos para adoptarlo. 

Todo, gracias a Dios marchó muy bien. El papeleo que hay que llenar, debo decir que es quizás mas complicado que adoptar un niño en Somalia, pero al final todo fluye y vale la pena.

En el hogar le llamaban Feger (español- escobillón) pero unánimemente todos en el carro camino a casa acordamos que su nombre para nosotros sería Chico! ;-) 

Mi marido fue quien sugirió ese nombre e inmediatamente supimos de forma unánime que ése era el ideal.  Yo quería ponerle Roger, mi hija quería que fuese Harlem Shake y mi esposo tenía seriamente pensado llamarle Félix, pero no nos poníamos de acuerdo con ninguno de esos. Sin embargo, Chico hizo click al tris!

Nos hicieron una visita domiciliaria desde el hogar el sábado pasado y el mismo dia, obtuvimos la aprobación para traerlo a casa. Nos entregaron sus papeles y oficialmente pertenece a nuestra familia. 

Y aqui está, algo tímido y retraído en ocasiones, pero sé que con tiempo y mucha paciencia, irá cediendo. Ya estamos notando los cambios positivos; anoche voluntariamente durmió a los piés de mi cama. ^^ Nadie se resiste a los gestos de cariño.

Me tiene la casa hecha un TOTAL desastre, pero todos estamos muy contentos y parece que él también.

Camino a casa
Anímate, si tienes las posibildades de hacer feliz a uno de estos seres indefensos. Te sentirás plenamente complacida y esa criaturilla, pues mucho más.    

El sentimiento de tenerlo y cuidarlo es indescriptible, casi celestial. Bueno, éso si adoras los animales tanto como esta servidora.

Un abrazo y hasta muy pronto!  ❤ ❤