domingo, 3 de marzo de 2013

Reflexión Semanal წ Labrando tesoros duraderos

El otro día lei una frase que me llegó: No midas tu riqueza por el dinero que tienes... Mide tu riqueza por aquellas cosas que no cambiarías por dinero.

Y es muy cierto, es quizás un tema repetitivo pero no me canso de retomarlo porque revela y transmite una gran verdad.

No llevaremos a la tumba nada de lo que poseemos materialmente hoy dia. Es un hecho, incesantemente trabajamos, labramos, sacrificamos hasta lo que no tenemos por lograr bienes, fama, gente que nos admire y que nos siga. Pero todo, para qué?

Sé que los logros profesionales nos hacen sentir valiosos, exitosos, nos alimentan el ego hasta la saciedad, pero no son lo vital y quizás cuando nuestra vida se ve amenazada, entonces nos damos cuenta de la gran y triste realidad:  al final del camino, no es todo eso lo que primará - sino que es otra la historia.

He tenido la profunda y triste experiencia de ver en mi entorno a gente joven, exitosa, que se ha ido a destiempo de este mundo y al final de su existencia, qué es lo que pide esta gente? Pide dinero? El trabajo anhelado? Pide que le traigan sus joyas, piedras preciosas? Los títulos o el resto de sus bienes materiales acumulados? 



No. Lo que pide en su lecho de muerte es la tranquilidad de tener una conciencia tranquila y tiempo para estar con su familia o con sus seres más allegados para contarles cuánto los han querido, lo que les agradecen, o para repasar aquellos tiempos tan atesorables que pasaron juntos.

El mundo siempre ha girado en torno a los logros materiales, a los éxitos terrenales- dinero, trabajo, carrera. Si alguna vez apreciáramos la simplicidad, las cosas o seres que no se compran, ni se pagan via PayPal, ni con tarjeta de crédito, ni con dinero en efectivo, entonces nuestra vida daría un giro tremendo. Y emplearíamos nuestro tiempo con otros propósitos.

Ofrécele hoy tiempo cualitativo a tu gente, tu familia y a tus amistades. Trata de vivir honestamente, sin tener que arrepentirte de lo que hagas. 

Obra hoy también por ti, por edificar, nutrir tu espíritu, alimentarlo con sentimientos nobles, caritativos, porque haciendo algo por otros, estás inmediatamente haciendo algo por ti.

Una buena lectura bíblica o de superación personal, nunca está de más para aprender algo más sobre el templo divino que es nuestro cuerpo y enfocarnos en lo realmente importante, en nuestro verdadero propósito de vida.


Feliz domingo!  ☺ ☻