martes, 14 de enero de 2014

Víctima o Falta de Atención?

Muchas veces nos encerramos en nuestros propios problemas como si fuéramos los únicos que los tuviéramos. En otras ocasiones, queremos buscar ayuda pero nos rezagamos y preferimos contarlos a otras personas de manera indirecta, virtual, cosa que nos alivia momentáneamente, pero que al final no nos cura del mal o la pena.

De una forma u otra, creo que meramente en la actualidad nos concentramos más en divulgar nuestros padecimientos que en buscarles una solución efectiva y segura.

El Facebook, por ejemplo, es una forma moderna de compartir nuestros dilemas y nuestras alegrías públicamente. Yo pienso que esa no es la solución. Para muchos, dicha red social es la vía de hablar con Dios, agradecerle y pedirle cosas… algo un tanto curioso, porque qué mejor forma de hacerlo que en tu habitación, frente a tu cama, en la discreción de tu hogar- tal cual reza la Biblia.



Que exhortemos a hacer una cadena de oración por alguien o por algo en particular es una cosa, pero elevar una plegaria a los cielos vía Facebook, me disculpan, pero no creo que sea lo más prudente ni que el mensaje llegue de manera más rápida por ser vía WiFi o por canales de fibra óptica.

En fin, que cada cabeza es un mundo, es un tema delicado pero últimamente he visto a varias amistades haciendo públicos sus problemas, pidiendo ayuda,  rogando misericordia, buscando un oído que les escuche y un alma que no les juzgue, cuando saben perfectamente que la mejor forma de remediarlo es lidiar directamente con sus dolencias y pedir ayuda sin rodeos.

Pregunta: Por qué no tomar el teléfono y llamar a un amigo, o a una amiga, a tu madre, un familiar, discutir las cosas como las personas adultas y coherentes, en lugar de colocarnos como víctimas frente a un asunto quizás no tan serio o si  éste lo es y lo amerita, por qué no buscar ayuda profesional?

Es doloroso a veces ver a la gente hundirse en un vaso de agua, rechazar opciones y encima nos minimizan a nosotros como amigos(as) que estamos allí para escucharles. Si no nos tienen la suficiente confianza para hacerlo:  acaso no cuentan con NADIE que esté dispuesto a prestarles la atención que  se merecen?

Si es así, qué mundo más cruel es éste que habitamos.



Si es una enfermedad o dolencia física lo que padecemos, no es mejor acudir directamente a una persona capaz, conocedora de la materia y que puede darnos un diagnóstico y tratamiento seguros?

Es algo que quiero reflexionar con ustedes esta semana. Porque nos estamos alejando más y más como entes sociales. Pero mi pregunta final es: por qué nos alejamos tanto del mundo real y nos "recostamos" en el virtual esperando socorro inmediato?

Acaso estamos siendo cada vez menos humanos y comportándonos algo más como máquinas? O estamos tan ávidos de atención/compasión?

No tengamos miedo de pedir auxilio directo, nada de intermediarios.

Los amigos son los amigos y están ahí para precisamente darse apoyo en los momentos cruciales de la vida.

Meditemos en esto. Tomemos tiempo para hablar mirándonos cara a cara y no mediante la pantalla de una computadora u ordenador.