jueves, 8 de mayo de 2014

Dulces Inspiraciones


Muchas veces nos encontramos sin rumbo, nos sentimos por dentro destruidos, de espíritu estamos cansados y sin ganas de continuar dando tumbos por la vida... sin metas ni propósitos, ni esperanza de cambio.




Pero basta con ver algo que nos inspire y que emane alegría, luz, colores y todo de repente suele cambiar.

Muchas veces serán cosas, en otras oportunidades será gente que de tan sólo verla nos transmitirá energía y ganas de luchar. Es como un booster o activador de vitamina y de fuerzas renovadas.

Nunca es tarde para cambiar el rumbo y quizás empezar de cero.

Visualizar las cosas ocurriendo nos ayuda a acercarnos más a ellas. Así que da rienda suelta a tus pensamientos, en algún momento, tus anhelos pueden materializarse. Inmediatamente lo dudas, entonces, ahí tienes frente a tus narices al primer obstáculo. 

Lo irónico es que usualmente nosotros somos la primera persona que interponemos piedras en nuestro propio camino.




No te bloquees con pensamientos negativos. Cuando sueñes, sueña en grande! Nunca eres demasiado pequeño o insignificante para merecer algo extraordinario.

Inspírate con algo o con alguien pero no dejes de hacerlo, la vida tiene sus cuesta arriba y cuesta abajo pero hay que mantener la esperanza y la fe de mejorar.

Nota: Sólo por esta vez no me refiero al inspirador helado sino a la manicura (en la foto superior) ^^




Gracias por leerme!

Algunas veces ganas y otras veces, aprendes