domingo, 13 de julio de 2014

Cosas que he aprendido después de ser madre

Como domingo al fin, quiero compartir con ustedes a modo de reflexión algunas cosas (de las muchas) que he aprendido a raíz de ser madre.

Quizás la edad, la madurez que lleva consigo la misma también han influido en estos pensamientos.

  • Los hijos no aprenden de repetirles las cosas mil veces, aunque a veces esto ayuda a que entiendan, lo mejor es proporcionarles buenos ejemplos, palpables, posibles y sobre todo darles el mejor ejemplo tú mismo como pariente. Si le dices a tu hijo que no fume, ni duerma a deshoras, ni que se levante tarde, el principal rol a seguir debes ser tú, entonces no lo hagas. De otro modo no aprenderán.



  • No son ellos nuestra pertenencia. Si bien es cierto que los adoramos, que queremos siempre estar con ellos, debemos entender que la mejor etapa de inculcarles el valor de la familia, de un padre o una madre es mientras están pequeños. No esperes a que tu hijo entre en la adolescencia para querer mantenerlo bajo tus alas, porque no será posible. Ellos tendrán sus amistades y deberás entenderlo, aceptando que muchas veces no querrán compartir contigo, sino que preferirán irse a ver el partido de fútbol o tal concierto con sus amigos. No entristezcas por este motivo, cuando maduren, volverán a ti y te buscarán con mayor frecuencia de la que imaginas.

  • Dejar pasar algunas situaciones y a ser tolerante. Ciertas cosas no podemos tratarlas con histeria, con disciplina sí, pero no con agresividad ni levantando la voz. No funciona, porque terminarás acabando con su confianza hacia ti. Aprecio mejor que me digan la verdad, por más incómoda que sea de escuchar. La dureza en el tono no mejorará las cosas. Como reza la Biblia: "La blanda respuesta quita la ira, mas la palabra áspera hace subir el furor." Proverbios 15: 1-7.



  • La palabra NO tiene un significado y debe cumplirse. No siempre decir que no es sinónimo de falta de afecto, que es en principio lo que muchos padres (madres sobre todo), creemos. El niño debe desde muy temprana edad saber que existe la negativa y que debe acatar tus reglas, las reglas del hogar, ese donde se encuentra su refugio, su cama y su comida.  Mientras viva bajo tu tutela y cuidados, debe aceptar que existen normas que debe cumplir, aunque no sean de su total agrado.

  • Debo dedicar el mayor tiempo posible a mis hijos.  Hoy día la tecnología nos arropa y consume cada vez con mayor furor nuestro tiempo e interés. Cierto, pero los hijos no pueden ser lanzados al margen ni al cuidado de un tercero, por tu necesidad insaciable de leer tu correo, postear por Facebook una foto de hasta cuando sales a buscar el pan, o de entretenerte jugando el Candy Crush, ni por tus aficiones, sean las que sean. El tiempo va transcurriendo apenas sin percibirlo y los hijos no siempre estarán ahí esperando a que nos interesemos por ellos. El uso de la red sí puede esperar. 

  • Los padres no siempre debemos ser tan serios. Tú también puedes compartir, ver series de hoy día, películas de acción y de aventura a su lado y reírte histéricamente; puedes irte a la piscina con tu hijo, hacer actividades juntos a pesar de cualquier diferencia de edad; sobre todo, debemos aprender a aceptar que son otros tiempos y que la música de esta generación no es mejor ni peor que la de nuestros tiempos. Simplemente, es diferente. Recuerda que tú fuiste una vez niño, adolescente y que tus padres te decían siempre lo mismo que quieres que entiendan inmediatamente tus hijos. Inmediatamente no es la respuesta, eventualmente sí.




Concluyendo con el post, te voy a rogar que consideres pasar más tiempo con tus hijos y cuando veas que ya necesitan su espacio (porque lógicamente se empalagan o se aburren en algún momento de tu presencia), entonces procede a tener tu momento de ocio y no viceversa,  es decir cuando tú estés hastiado de hacer tus cosas, entonces dedicarles a ellos algo de tu "preciado" tiempo.


Y éstas son, entre otras, las cosas principales que he aprendido a lo largo de este camino llamado maternidad, crianza. Han pasado ya 14 años y ese tiempo ha sido el mejor maestro para mí de estos puntos que he compartido hoy con ustedes y que espero hayan sido constructivos de alguna manera.


Un abrazo, feliz domingo!