miércoles, 31 de diciembre de 2014

Conclusiones 2014 y Resoluciones 2015


Un año que despedimos y otro que recibimos como siempre, con mucha esperanza y nuevos propósitos.

Es posible que hayamos logrado muchas metas durante estos 365 días, mas también es muy probable que no tengamos nada en concreto a mano.

¿Dejaremos asignaturas pendientes para el 2015? ¿Fuimos perezosos, desaplicados?  Seguro que sí.  Pero mucho peor es no tener nada que hacer ni por lo cual vivir, soñar, ver materializarse (por fin) en el venidero año.

¿Por qué no pueden esperar ciertas cosas? Quizás la impaciencia sea nuestra peor aliada.





Conclusiones de fin de año:


  • Todo sucede con una finalidad o propósito. Si tuve que esperar casi una eternidad para lograr algo que parecía tan fácil a simple vista, la espera era parte necesaria del proceso de consumación. No me lamento: celebro el logro.

  • Si algo por el contrario, no se concretizó, éste no era su momento, no estaba destinado a suceder y punto. Nada que lamentar. A seguir luchando por lo que valga la pena. Me creo a la vez también metas nuevas.

  • Muchas veces lo que consideramos y etiquetamos como un fracaso, un paso hacia atrás, ha sido una lección de aprendizaje, de humanidad y de fortaleza. No me lamento, por el contrario, cuento lo que me enseñó esta experiencia. Apunto, para no fallar y tropezar con la misma piedra.

  • No me inculpo de nada. A menos que me llegue la multa (o la Policía) a la puerta de mi casa ;)

  • No podemos vivir una vida llena de lamentos y presiones psicológicas. No pude, no conseguí, no hubo oportunidad. ¿De qué nos sirve? DELETE! Borrar.

  • Empezar desde cero no siempre está mal. Muchas veces es la opción más conveniente y factible.


¿Resoluciones?


La verdad es que más que ansiar conseguir y materializar cosas en mi mente, personalmente debo hacerme un hábito de accionar y de ser constante, perseverante con aquello que deseo para poder  al fin llevarlo a otra dimensión--- llamada realidad. 

No esperar que todo inicio tendrá un final feliz.

No lamentarme nunca de mi suerte. 

No repetir en mi cabeza o inyectarle a mi subconsciente que tengo mala suerte, que no "pego" una. 

Decirme más que sí a mí misma.

Aprender a decir no en momentos claves, también es muy útil.

Dar siempre mi honesta opinión. 




Y otras que voy a conservar entre mi almohada y yo... ;)

¿Y tú? ¿Ya anotaste las tuyas?

¡Feliz 2015!