lunes, 21 de marzo de 2016

Refrenar la Ira & la Agresividad





Hola mi gente, espero que la semana haya iniciado con buenos ánimos y nuevos bríos. Más que de una reflexión se trata hoy de compartir algunos tips/trucos para no perder la paciencia y llegar a tornarnos agresivos o violentos ante determinadas situaciones.

Hay días en los cuales estamos más irritables que otros, reaccionamos abruptamente a diferentes circunstancias y esto es bastante normal, es algo muy humano, sin embargo hay momentos en los cuales debemos detenernos a pensar si estamos perdiendo los estribos más que antes.

Entonces es cuando llega el momento de reflexionar y quizás plantearnos poner un stop a la situación, antes de que llegue demasiado lejos, convirtiéndose en un hábito.

¿Cómo podemos controlar la ira? Reacciones diversas relacionadas con este sentimiento, salen a flote  cuando nos encontramos presuntamente como somos, muy normales, en nuestro día a día y muchas veces desconocemos técnicas o trucos para mediar, luchar contra ellas, o controlarlas.

Esto puede darse dependiendo del individuo, ya sea en el trabajo, en la casa, en la calle quizás durante el trayecto diario, en medio del tráfico, en la caja de un supermercado, en una oficina pública, etc. 

A decir verdad, existen miles de escenarios para que esto ocurra.

Y lo primero que hay que hacer- recomiendan los expertos- es que si tienes la posibilidad de empezar con alguna sesión de meditación en casa, o quizás apuntarte en clases de yoga, o por lo menos debes llegar a considerarla.

Respirar


Muchas personas, me incluyo, no tenemos las ganas ni queremos invertir en clases de esto o de aquello, entonces, debemos empezar a considerar el método de respiración profunda entre situación y situación.






Sin embargo, está más que comprobado: Controlar la respiración es un mecanismo muy necesario en estos casos.

Muchas nos aturdimos y perdemos la calma, nos encendemos en llamas y hasta el cuello  y el rostro llegan a enrojecerse a causa de tanta ira, el pulso se acelera (cuidado, la presión se dispara) y todo esto se soluciona con una respiración tranquila y metódica.

Inhalar, mantener el aire unos segundos y luego exhalar. Es todo lo que necesitamos. De 5-10 veces, haciendo cortas pausas claro está entre una y otra vez.

¿Recuerdan eso del conteo hasta 10 y sacar el aire desde dentro? Es muy acertado.

Salir de la escena


También debemos quizás plantearnos el hecho de salir de la escena, por ejemplo, si se trata de una pelea en casa, lo más indicado es levantarnos un rato, salir de la habitación, del lugar donde estemos, a tomar un poco de aire fresco. 

Evitar los gritos. "La blanda respuesta quita la ira, mas la palabra áspera hace subir el furor". Proverbio bíblico infalible, extremadamente sabio ya que aplica en estos casos a la perfección. 

No confrontar, no acusar y sobre todo no llegar a faltar el respeto a alguien. O a levantarle la mano, a lanzar insultos. Da igual, son errores graves.

Estas cosas cuando estamos irritados no las sopesamos, mas cuando pasa la tormenta llegamos a arrepentirnos quizás de muchas cosas, de lo dicho o de lo hecho. Todo sale a la superficie, hay que tenerlo en cuenta. 

En muchos otros casos nos ayuda bastante el hecho de aplicar frases tales como: "me gustaría que", "quizás deberíamos intentar", en lugar de "HAY que", o "tú debes hacer". Ni las exigencias ni los comandos en momentos candentes de discusiones o situaciones de estrés, son bienvenidas. 

Resultan siempre peores, más desafiantes. En otras palabras, le echamos más leña al fuego.



Escribir


Otra técnica sería tomar algo para escribir y desahogarnos escribiendo una carta expresando lo que sentimos. Dejarla estar, no enviarla ni entregarla a nadie. Expresemos lo que tenemos dentro por medio de estas líneas. Leerla en voz alta puede ayudar (ojo no leer a gritos ni con megáfono).






Al día siguiente, o a veces hasta varias horas después, leerla para nosotros mismos nos hará bien. Pensaremos, reflexionaremos... y lo más probable es que la tiremos a la basura y nos reiremos de ella o hasta de nosotros mismos.


Pausa


Otro tip muy recomendado: Tomarnos una pausa. Quizás la necesitemos más de lo que nos imaginamos. 

Salir de la rutina y mimarnos si es posible o prudente con algún viaje, hacer un escape corto o unas vacaciones aunque sea para quedarnos en casa si estamos saturados de trabajo y necesitamos un respiro.









Tu rincón



Buscar un rincón para nosotros mismos si no podemos salir de casa. Hacer que sea confortable y lo suficientemente agradable ante nuestros ojos.

Habilitar ese lugar mágico donde nos podríamos escapar unos segundos a leer un libro o a escuchar algo de música.

A mí me hace muy bien hacer un baño o tina caliente con sales especiales. Las hay muy buenas sobre todo las fragancias cítricas, naranja y mandarina porque esencialmente son relajantes y liberadoras de estrés. Este señor es el principal causante de muchos de los arrebatos de mal humor e irritación que nos agobian.

¡A tomar nota de ello! ;) 






Si tienes alguna técnica para estos mismos fines, por favor, compártela en los comentarios.

Besos y feliz semana!